Tienes delante a un cliente sueco, noruego o danés y necesitas derivarlo. Buscas un despacho español que trabaje en su idioma, te diga el mismo día si acepta el asunto y te devuelva el estado del expediente sin que tengas que perseguirlo. Esto es lo que ofrece este despacho, con los límites por escrito.

Sunward Legal · Marbella. Última revisión: 15 de agosto de 2026.

Secuencia de seis pasos de una derivación profesional: aviso del prescriptor, primera llamada con el cliente, propuesta de alcance por escrito, confirmación de vuelta al que derivó, fase de comprobación previa a los contratos y cierre de la operación, con indicación bajo cada paso del plazo aplicable y de qué información se comparte con el prescriptor.

«Abogado sueco»: qué es exactamente lo que estás derivando

Detrás de esa búsqueda hay un abogado español colegiado que trabaja en sueco, no un miembro del colegio sueco. El título de advokat está reservado en Suecia a los inscritos en el Sveriges advokatsamfund y no cruza la frontera, así que aquí no se usa. Lo que decide una operación española es la habilitación española, más la capacidad de explicarla en la lengua del cliente.

Conviene tenerlo claro antes de presentar a nadie, porque un despacho que se atribuye un título que no le corresponde acaba salpicando también a quien derivó. La página que puedes enviarle está en su idioma: svensk advokat i Spanien.

Se trabaja en sueco, español e inglés, de la primera llamada a la firma, y con clientes noruegos o daneses el trabajo es en inglés. La escritura se otorga en español porque es documento público español, y se repasa con el cliente antes de firmar. Si el asunto pide escritura bilingüe o traducción jurada, se organiza con antelación y no el día de la notaría.

Con qué expectativas llega un cliente nórdico

Llega con las de su sistema, que se parece poco al español en los tres puntos que más se discuten. Conocerlas de antemano explica casi toda la fricción que aparece después.

Espera un intermediario imparcial. En Suecia el fastighetsmäklare debe velar por el interés del vendedor y del comprador, y tiene prohibido actuar como mandatario de una parte frente a la otra. En España no hay norma estatal equivalente, de modo que el cliente lee como conflicto lo que aquí es el reparto normal de papeles. No es un defecto del sistema español, sino una diferencia que conviene explicarle antes de que la deduzca él.

No espera notario. En la compraventa sueca no interviene ninguno y, a la vez, el cliente le atribuye un control sobre el inmueble que no tiene: el deber del notario se agota en título, cargas, identidad, capacidad y medios de pago.

No espera estos costes. Al inscribir la propiedad en Suecia una persona física paga un impuesto del 1,5 %, mientras que en Andalucía el impuesto de transmisiones de una segunda residencia es del 7 %, y sobre el precio hay que sumar entre un 10 % y un 13 % de coste total. La diferencia entre el impuesto y ese total son los costes profesionales: notaría, Registro y abogado. Quien lo descubre después de firmar la reserva se enfada con quien tiene más cerca, que sueles ser tú.

Tipos vigentes en agosto de 2026. Las normas se citan al final.

Qué se acepta, y qué no

Se aceptan los asuntos que giran alrededor del inmueble y del patrimonio español del cliente.

  • Compraventa. La operación completa, de segunda mano o de obra nueva, desde la reserva hasta la inscripción.
  • Venta, incluida la retención del 3 % que soporta el vendedor no residente y la plusvalía municipal.
  • Herencias y testamento español sobre bienes situados en España.
  • Fiscalidad de la operación y del propietario no residente, además del NIE y de los poderes.

Queda fuera lo siguiente, y conviene saberlo antes de derivar.

  • La declaración en el país del cliente, que es cosa de un asesor de allí. Un apunte útil, porque el dato circula al revés: el convenio de doble imposición entre España y Suecia sigue vigente. El que Suecia denunció fue el de Portugal.
  • El litigio, que es un encargo propio con su alcance y su coste.
  • La tasación, la inspección técnica y el proyecto, que son de otros oficios.
  • La intermediación inmobiliaria, la correduría de préstamos y el cambio de divisa. Aquí no se venden inmuebles ni se busca financiación, así que tu parte del trabajo sigue siendo tuya, ahora y en la siguiente operación del mismo cliente.

Cómo funciona la derivación y qué información vuelve

Para empezar basta un correo con el nombre del cliente y dos líneas sobre qué necesita. Se responde el mismo día hábil si el asunto encaja, y si no encaja se dice igual de rápido y con el motivo. La primera llamada dura veinte minutos y no tiene coste; el alcance y el precio cerrado le llegan por escrito dentro de las 24 a 48 horas siguientes.

Lo que vuelve a ti tiene un límite claro. Se te confirma que el cliente ha contactado, si ha contratado y en qué fase está el expediente, con sus plazos. El contenido del asesoramiento y su documentación no salen de ahí: son del cliente y están cubiertos por el secreto profesional. Si quiere que se te informe con más detalle, lo autoriza él.

Puede parecer poco, pero es lo que necesitas para no quedarte a ciegas. Y es la misma reserva que hace que el cliente confíe en el despacho al que lo has mandado.

Qué pasa si el expediente destapa un problema en la operación que intermedias

Se le dice al cliente. El abogado trabaja para él, de modo que un defecto registral, urbanístico o contractual no se calla porque incomode al calendario de la firma. Esa es la respuesta honesta, y probablemente la razón por la que estás leyendo esta página.

Lo que sí cambia es el momento en que aparece. La comprobación se hace antes de las arras, cuando el precio todavía se mueve, y un problema detectado ahí casi nunca rompe la operación: reabre el precio, obliga a subsanar o desplaza la fecha. El mismo problema descubierto después de la escritura deja al cliente con una reclamación y a ti explicando por qué no lo vio nadie.

Por eso el riesgo de una derivación no es que el abogado encuentre algo, sino que no lo encuentre nadie mientras todavía tiene arreglo.

Honorarios, y por qué no hay comisión por derivación

No se ofrecen comisiones, ni participación en honorarios, ni acuerdos de colaboración retribuidos. No es una fórmula de cortesía. Retribuir la captación de clientela tiene límites deontológicos que no se resuelven en una página web, y el cliente tampoco debe pagar un sobreprecio por haber llegado a través de ti.

Lo que sí hay es lo que de verdad protege a quien deriva: precio cerrado y por escrito antes de empezar, alcance delimitado que dice también lo que no cubre, y ninguna factura sorpresa que acabe volviendo a ti en forma de queja. Los impuestos y los costes de terceros van aparte y los paga el cliente directamente.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se le presenta al cliente?

Como su abogado, no como «el abogado de la agencia». Es lo que espera un nórdico acostumbrado a un intermediario imparcial, y también lo que hace que la recomendación funcione: un asesor que parece parte del vendedor pierde valor en cuanto el cliente lo sospecha.

¿Hace falta que yo esté en las reuniones?

No. Si el cliente quiere que estés, se cuenta contigo; si no, recibes igualmente el estado del expediente. Nada depende de tu disponibilidad.

¿En cuánto tiempo hay respuesta?

El mismo día hábil para decir si el asunto se acepta. Después vienen los veinte minutos de consulta inicial con el cliente y la propuesta escrita con precio cerrado, dentro de las 24 a 48 horas siguientes a esa llamada.

¿Y si el cliente ya tiene abogado en su país?

Mejor. Ese abogado sigue con lo suyo y aquí se lleva la parte española que él no puede cubrir: escritura, Registro, urbanismo andaluz e impuestos. La coordinación entre ambos es habitual.

¿Qué pasa con mi cliente cuando el asunto termina?

Vuelve contigo. Aquí no se hace intermediación inmobiliaria, así que no hay operación futura que disputarte. Lo que suele quedar abierto es la declaración anual del propietario o el testamento español.

Siguiente paso

Si tienes un cliente nórdico en cartera, lo útil es que sepa qué le espera antes de la primera llamada. Envíale estas páginas: la guía jurídica de la compra, el NIE desde Suecia, qué comprueba el notario español y los impuestos del propietario. En español está abogado inmobiliario en Marbella.

Escríbenos con el nombre del cliente y dos líneas sobre el asunto. Te confirmamos el mismo día hábil si encaja, y él tiene una consulta de 20 minutos sin coste, en sueco, español o inglés.

Información general sobre Derecho español, no asesoramiento sobre una operación concreta. Refleja la normativa vigente en Andalucía a 15 de agosto de 2026; tipos y plazos cambian. Normas citadas: Fastighetsmäklarlag (2021:516), 3 kap. 1, 11 y 12 §§; Lag (1984:404) om stämpelskatt vid inskrivningsmyndigheter; Reglamento Notarial (1944), art. 175; Ley 5/2021 de Tributos Cedidos de Andalucía; RDLeg. 5/2004 del Impuesto sobre la Renta de no Residentes; RDLeg. 2/2004, redacción del RDL 26/2021; Convenio entre España y Suecia de 16 de junio de 1976, en vigor.